Sueño I

Era atardecer, lo digo por el cielo rojizo que reflejaba todo a su paso. En la vida real, no suelo caminar por la Av. Colón avenida en la que vivís y la que esta a cinco o seis cuadras de donde resido por obvias razones. Casi dos años y todavía cuando paso por el bondi siento escalofríos como si un viejo recuerdo perforara mi ser. Esta vez no sé por qué lo hice pero en todos los sueños es lo mismo, o la misma rutina, o los mismos latidos o el mismo nerviosismo que siempre trato de borrar y no puedo, me cuesta. Pasaba por ahí con una esperanza vital de que aparecieras, y así fue bajabas la escalera con un montón de ropa que seguro llevabas a la lavandería, eso supuse aunque sabía bien que tenías un lavarropa. Me veías como si no fuera nadie, un fantasma después te dabas vuelta y me abrazabas. En ese momento, te alejé unos metros, te contemplé entero de los pies a la cabeza y con mis dedos empecé a rozar tu cara: parpados, pestañas, lunares, labios, nariz. Me acerqué tanto a inhalar ese aroma intoxicante de la curvatura entre tu cuello y el hombro que pensé que me iba a quedar sin aire, olfateé esa zona como si fuera mi perfume favorito. Fue tan real que recordarlo me asusta ¿cómo pudo haber sido tan fuerte la sensación de sentir tu olor? A lo mejor inconscientemente es lo único que me ata a alguna memoria linda de nuestra relación. 

En sus ojos brilla el silencio

En su pelo suave habita alguno que otro secreto

En su dulce boca aparece la complicidad

Y en sus manos una pasión que ansiaba por mucho tiempo encontrarse con la mía

Ella, de cuerpo de ensueño y sonrisa sideral

Acobija mis miedos y me hace lugar entre sus brazos

Corazones nerviosos, sabanas desparramadas

Nos habitan entre sonidos y roces 

Mientras que los jazmines de este hogar ajeno son fieles atentos

Hubiese querido que el tiempo se desvaneciera 

Para poder seguir besándonos el alma y el espíritu

El alba se asoma azulada para teñirnos de una delicadeza 

Que pocas personas tienen la oportunidad de presenciar

Dejé una parte mía en cada átomo que besé y a la vez soy un rejunte de todo lo que alguna vez amé. 

No soy de este mundo. O al menos de esta era en el cual el amor es tan efímero, tan frío. No hay más lugar para la intensidad o la pasión. No hay espacio para el frenesí. Pongo todo en manos de Dios. Dios me escucha y sabe lo que quiero, la misma vida sabe que mi espíritu ansía estar en un lugar donde pueda sentir que pertenezco a la ciudad de los vivos con alma. De los que aman con euforia y calma a la vez. 

Antes de deslizarme a través de tu puerta

Lejana a mi, mis pasos perforaban el piso

Queriendo despegar todo susurro

Veloz seguí y seguí

Hasta que las nubes no pudieron tapar tu presencia

Ni el viento pudo desintegrar tu aroma

Me maldije tanto por no haber podido ser fiel a mi mente

A no haber sido lo suficientemente fuerte como para ser fría

Porque te lo merecerías tanto

No fui impulsada a salir corriendo

Es como si la tierra me tuviera atrapada

Igual como en la realidad

El vacío presente y las ganas de llorar 

O preguntarte "¿por qué?"

"¿Por qué en más de dos años en sueños tu fantasma me visita?"

Como un tatuaje la sensación sigue intacta

Dolor y placer

Despierto con un desasosiego enorme

Y una ansiedad que aprieta todo mi pecho

No puedo gritar, sigo enojada conmigo misma 

Se han drenado todas mis lágrimas

Se ha secado mi corazón

Ya no queda nada, nada para ofrecer a alguien más

Y no va a haber nada que puedas hacer para revivirme

Finjo caminar entre los vivos en búsqueda de amor 

Cuando me acurruco en mi cama
Me acuerdo de toda esa indiferencia
Hacías que cayera en la falta de suficiencia propia
Hay sueños en los que soy invisible a tu tacto
Me duele
¿Por qué me duele?
No tendría que doler
Jueves, 4 de la tarde
Centímetros de espacio
Entre los dos
Ni te percataste de mi
Alguien colocó un monto para que no pudieras reconocerme
Caminamos al lado, y así es 
Como si nunca hubiéramos compartido
El mismo corazón
El mismo cuerpo
Está bien así
Es lo que siempre deseé ¿no?
¿Qué hubiera pretendido?
¿Charlar, volver a lo mismo?
No, ya no
Es mejor así
No necesito tu calor frívolo en invierno 
Luto
Sincero luto
Me asusta seguir estando de luto
Llorando una muerte
Tal vez mía o tuya
Hemos fallecido los dos, quizás
Todas esas partes y memorias
Ya no están
Hay días que quiero buscar
Algún detalle, un accidente
O fiesta de cumpleaños
Solo hay pánico
No conozco ningún regocijo
¿Me entregaste algo alguna vez?
No hay amor, nunca hubo luz
Aunque me duela admitir
Solo hubieron fantasmas 
Disfrazados de fantasías